Quebrada del Condorito- CÓRDOBA parte 2

Quebrada del Condorito- CÓRDOBA parte 2

Hoy nos levantamos con el objetivo de hacer nuevamente el trekking a la Quebrada del Condorito, ésta vez desde Carlos Paz, así que después de desayunar fuimos a la terminal, cuando llegamos al acceso eran las 10:30, la primer parte la hicimos rápido de ésta manera íbamos a poder completar el recorrido con la bajada al río y al balcón norte para encontrarnos con los cóndores.

Disfrutando el hermoso día que teníamos nos dirigimos disfrutando, asombrándonos con la magia que produce la naturaleza, esa que te hace sentir lleno y agradecido en cada paso que das.

Llegando a la estación número 10 debíamos decidir entre bajar al río o ir directamente al balcón norte. Obviamente que decidimos bajar para contemplar y aprovechar al máximo ésta vez. La recompensa fue poder almorzar a orillas del Río Condoríto y rodeado de tan maravillosa naturaleza y tranquilidad. Donde solo escuchábamos el canto de los pájaros, el sonido del viento volar entre los árboles y el agua golpeando entre las piedras. Fue mucho más que relajante y placentero. 

Una vez que descansamos y recuperamos las pilas. Decidimos ascender para ir hasta el principal atractivo del parque el cual debe su nombre de quebrada, en donde quizás tendríamos avistamiento de algún cóndor.

Al llegar, nos sorprendimos con semejante vista de la quebrada y del paisaje a su alrededor. Es increíble la inmensidad de nuestro planeta y de la suerte que tenemos de disfrutar aunque sea una parte de él.

Con respecto a los Cóndores, no tuvimos suerte de ver alguno. Sí otras aves pero no a ésta especie en particular.

Ahora quedaba el camino de regreso, un poco duro y ya cansados comenzamos a caminar contemplando el paisaje que nos había sorprendido la primera vez y que lo seguía haciendo.

 

Llegando a la ruta decidimos hacer dedo como la vez anterior. Y así como en aquella ocasión, tuvimos suerte cuando una pareja nos levanta para darnos el aventón. Fue en donde conocimos a Xavier y Lucila, una pareja que la habíamos cruzado en el circuito horas antes. Ellos con destino a Alta Gracia nos llevaron hasta el cruce entre ésta ciudad y Carlos Paz. Los despedimos muy agradecidos esperando que el camino nos vuelva a cruzar. Mientras nosotros optamos por hacer dedo y probar suerte un poco más. Pero viendo que el sol ya se ponía. Tuvimos que regresar unos kilómetros a pie hasta un parador donde esperaríamos el bus hacia la ciudad.

Muy tranquilos ya deseando una ducha caliente y comer algo, esperamos el colectivo de las 19hs que no tardaría en llegar. Pero para nuestra sorpresa éste nunca llegó. Desde ese momento hasta las 22hs estuvimos esperando por algún bus que se dirigiera hacia Carlos Paz. Pasó solamente uno pero no se detuvo. Y ya nuestras esperanzas de volver a casa se disipaban. La idea de pasar la noche en el parador se hacía más fuerte. A tan solo unos Kilómetros y no teníamos con qué volver. Ni si quiera haciendo dedo esperamos tanto. Hasta las personas que trabajaban en el lugar se sorprendieron por la ausencia de los buses. El frío y la noche llegaron y después de esperar al costado de la ruta por varias horas, decidimos entrar al parador a comer algo. Ya resignados a pasar la noche ahí, siendo las 1 de la madrugada, el local comienza a cerrar sus puertas y apagar las luces. Viendo que no íbamos a poder quedar adentro, nos quedaba una última opción, la de hablar con los policías de la caminera que tenían un puesto en el lugar. Al comentarles nuestra situación ellos se pusieron a preguntar a sus superiores que podían hacer por nosotros. Pero no les dieron autorización ni siquiera para quedarnos dentro del puesto policial. Como también de llevarnos hasta Carlos Paz porque no tenían jurisdicción hasta esa zona. A pesar de la disposición y ganas de ayudar  a dos viajeros desolados, se encontraban atados de manos. Luego de unos minutos de espera e indagaciones entre ellos, uno nos propuso llevarnos en su auto particular cargando con toda la responsabilidad sobre sus hombros.

Cansados y con los pies adoloridos siendo las 3 de la madrugada llegamos a la casa de Nico. Fue una larga travesías que lo supimos afrontar juntos. Muchas veces estamos más preparados por recibir todo lo bueno que cuando pasan cosas un poco desagradables no sabemos como actuar ante ellas. Lo principal es aprender a aceptarlas, interpretarlas y proponerse a sobrellevarlas. Porque no todo termina con las cosas negativas que nos pasan. Siempre es un momento de reflexión y de aprendizaje de la cual no estamos absentos de que sucedan.

Aprende a disfrutar, no te apresures por llegar, disfruta del camino, no te pierdas de lo mágico preocupándote por respuestas que solas llegarán.

 

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