No son vacaciones

No son vacaciones

No son vacaciones, es vivir de viaje. Alguna vez han soñado con aventurarse al mundo sin pensar en el dinero o en el tiempo?. Porqué sólo lo pensamos y lo dejamos pasar. Acaso les parece imposible. Cada vez vemos a más gente hacer lo que muchos desean, renunciar a todo y mandarse a lo desconocido. Pero porqué nos cuesta tanto. Porqué nos da temor a perder nuestro dinero o nuestro trabajo y no nos preocupa seguir perdiendo nuestro tiempo. Ese tiempo que usamos para hacer realidad el sueño de otro, o dar tu mayor esfuerzo en lo que haces sin ni siquiera recibir esa palmada en la espalda. Dejarlo todo por unos cuantos pesos que se van en cuentas e impuestos absurdos. Donde sueñas con cada fin de semana para salir a disfrutar pero te dedicas a descansar o lo que es peor, para algunos, a seguir trabajando desde casa. El sistema nos mantiene atados. En ocasiones ciegos y muchas veces conscientes e impotentes. Si les sirve de algo. Les cuento mi experiencia.

Quebrada del Condoríto

Ya hace ocho meses que renuncié a mi trabajo. Confieso que tuve dudas, temor por lo que imaginaba que podía pasar. Volver a cero, desperdiciar tanto esfuerzo, buen empleo, buena “paga”. Por mi cabeza sólo pasaban decepciones. Qué pensarían mis padres o que pasaría si me equivoco en la decisión. Pero les digo algo, fue la mejor decisión que tomé. Y de todas las cosas malas que imaginé que pasarían, ninguna pasó.

Fue algo que me abrió la mente y el corazón a nuevos mundos y a nuevas ideas, que supongo no las hubiera tenido de haber seguido con ese mismo camino que tomamos todos. Algo que puedo decir hoy es que la vida esta hecha para tomar decisiones y equivocarse. Porque en todo caso, de que otra forma nos daríamos cuenta de las cosas si no las intentamos. Y si así fuera. Puedes pensar en todas las consecuencias que podrían pasar. Y estoy casi seguro que la mayoría o todas tienen solución. Excepto cuando decides no hacer nada.

El peor error de tu vida es no seguir lo que dicta el corazón. Porque él te seguirá hablando mientras seas joven para que lo intentes. Él sólo quiere que lo intentes porque sabe que si lo haces y fracasas una y otra vez, tu vas a seguir siendo feliz porque lo que estás haciendo es ir tras tu sueño, tu objetivo, tu meta. Y si no lo escuchas, te seguirá hablando cuando seas viejo. Y ahí, aunque nunca es tarde para animarse, escucharlo te hará sentir arrepentido. Porque el corazón no entiende de edades ni de tiempos. Él sólo te muestra lo que realmente te mereces. Te muestra tu camino, tu propósito.  Y tu vida ya toma sentido desde el momento en que elijes por ti mismo. Por tu propio bienestar y no por el de los demás. Suena egoísta, pero si tu no piensas en ti mismo quién más lo hará. Todos tenemos una vocecita que nos dice que es lo que realmente tenemos que hacer. Y siempre la ignoramos. Escuchamos a nuestro Jefe, a nuestras familias y amigos. Pero no solemos escucharnos a nosotros mismos. A esa vocecita interior.

Fue lo que hice yo. Hasta que en un momento esa vocecita se hizo cada vez más fuerte y comenzó a salir a viva voz. Fue entonces que ya no la podía callar. Era tan fuerte que aturdía. Y estaba ahí todo el rato y principalmente todas las noches al acostarme. Me retaba y me decía qué estás haciendo. Porqué sigues perdiendo el tiempo. Porqué te agobias y te pones triste si ya sabes lo que tienes que hacer. Y así todas las noches.

Hasta que de tanto escucharla, cuestionarme, dudar y temer. Me cansé. Y me dije.

Quién dijo que la vida se trata de conseguir un trabajo y trabajar duro solo por tener un sueldo a fin de mes. O por una jubilación que nos decepciona desde el primer día que empezamos a trabajar y aun así seguimos en el mismo empleo. O lo que es peor, quién dijo que otras personas debían elegir como vivir mi vida o como gastar mi tiempo. Dónde están los sueños, dónde está la motivación.

Serás un loco, o loca por intentar salir del sistema. Pero dudo mucho que sea la única forma de vivir o el único camino pactado para transitar. Porque si te pones a pensar, son unos pocos locos los hoy que disfrutan de vivir su tiempo, su vida y en mi caso vivir de viaje.

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